La carta al niño Jesús ha sido siempre en la tradición de los pueblos creyentes, la confesión más íntima del hombre que somos al hombre que queremos ser. Es una invocación desde el alma, un secreto a dos que contiene todo cuánto deseamos para los demás y para nosotros mismos.

¿Por qué al Niño Jesús y por qué en diciembre?…bueno, es una forma de poner magia a nuestros deseos, de crear un interlocutor superior que sea portador de nuestras más íntimas y buenas intenciones. Una carta se puede hacer en cualquier segundo de cualquier minuto de cualquier hora de cualquier día de cualquier mes de cualquier año o siglo. Pero diciembre es propicio porque es el final del recorrido y el comienzo de un nuevo emprendimiento; diciembre es como el refugio solitario donde nos sentamos en silencio e invocamos todos nuestros fastasmas y al final del mea culpa prometemos ser mejores seres humanos y aunque sea por esa vez dejar de ser la parte mala de nosotros.  Mutamos completamente en seres de corazón, carne y hueso, pero sobre todo en seres de corazón.

Hoy quise hacer mi carta al Niño Jesús.

La primera reacción fue imitar a nuestras amigas las mises que empiezan a darse golpes de pecho y prometen en su reinado acabar con el hambre en el planeta y la maldad entre los humanos. Dije ni de vaina, seré más terrenal y sincero y por el amor a Dios no pondré allí sino lo que me salga del corazón.

Y esto fué lo que me salió, palabra de amigo.

“Querido Niño Jesús:

No me he portado mal, pero no tan bien como hubiese querido. Pero te confieso que soy un hombre en vías de redención. Por favor, échame una manito con estas diez cositas:

1. Aléjame del Mono y acércame al Hombre.

2. Haz entender a los gobiernos que los Julian Assange del mundo existirán siempre mientras ellos oculten descaradamente sus hipocresías

3. No permitas que los legisladores del mundo nos quiten la neutralidad de la Red. Internet es el espacio de las voces libres.

4. ¿Puedes hacer algo para minimizar la propaganda en la Red?…gracias!

5. Ayúdame a desvirtualizar a mucha gente bella que he conocido en las redes sociales. Tú sabrás cómo.

6. Las redes sociales son el mejor invento de los últimos tiempos ¿podrías garantizarme que cuando muera no perderé a mis amigos seguidores?. Pls, que mis seguidores permanezcan allí y los que me han abandonado y me abandonen en el futuro, encuentren una mejor fuente de referencia y un mejor amigo.

7. Dame el valor para hacer click en unfollow y deshacerme de la gente 2.0 a quienes parece que les hago daño con seguirles.

8. ¿Podrías reparar la mayor injusticia que se ha cometido en la literatura?…haz resucitar a Borges y que los suecos le den el Premio Nobel.

9. Cuida de mis amigos 1.0 de siempre y hazles saber que mis ratos en la Red no me desviarán jamás de sus afectos.

10. Querido Niño Jesús, una última cosita: si lo que queda de nosotros al final de la vida es el alma, ¿Puede mi alma seguir twitteando donde quiera que vaya?

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