Pinterest es la red social de moda. Todos hablan o han oído hablar de ella, aunque pocos aún se atreven a dar el paso y formular la invitación para darse de alta y empezar a organizar los temas que consiguen en la red y que le son afines.

Las estadísticas ya empiezan a aflorar y sugieren que el 70% de sus más de 12 millones de usuarios son mujeres, y que el éxito está garantizado pues es una especie de vitrina que sirve tanto a los usuarios individuales como a los usuarios  empresariales.

1. Actividad.

Bien pineando, repineando o creando especie de muros o pizarras, ya la plataforma empieza a ser tomada por asalto, especialmente por las empresas que vislumbran un nicho privilegiado para mostrar sus marcas y mostrar sus productos.

2. Contenido.

Ahora bien, ¿cuál es el contenido que circula por esa red social?…textos, gráficos, imágenes, música, software, audio, video, información y cualquier otro material, a menudo protegido por leyes de propiedad intelectual.

3. Titularidad sobre contenidos.

El usuario reconoce al darse de alta en la red que es el único responsable de todo el contenido que hace circular, bien a través de acciones de creacción de boards, o bien al pinear o repinear contenido, especialmente fotografías u otro material protegido. Eso implica que él representa y garantiza por los menos dos cosas : i) que es el único propietario o titular de los derechos sobre tales contenidos, y ii) o tiene todos los derechos, licencias, permisos o liberaciones necesarios para otorgar a Pinterest garantías en ese sentido.

4. Licencia a Pinterest.

En las términos de uso de la aplicación, los usuarios de ella aceptan otorgar a Pinterest una licencia mundial, irrevocable, perpetua, no exclusiva, transferible, libre de regalía o pago de cualquier derecho económico de propiedad intelectual. Dicha licencia le otorga a Pinterest el derecho de usar, copiar, adaptar, modificar, distribuir, licenciar, vender, transferir, mostrar y ejecutar publicamente, transmitir, difundir, y explotar de cualquier manera el contenido de los usuarios.

5. ¿Y si los contenidos son ajenos?

Pues en ese caso hay dos vías para asegurarse que no estemos ante un eventual reclamo por utilización inconsentida. La primera forma es solicitando los permisos o licencias a quien tiene cualidad para otorgarlos por poseer los derechos, y la segunda actuando al amparo de una licencia Creative Common o invocando el derecho de cita. Toda obra protegida puede ser objeto de cita en la red, al amparo del derecho de cita previsto en el artículo 10, 1) del Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que para que las citas sean lícitas tienen que hacerse conforme a los usos honrados, es decir, a) que no atenten contra la explotación normal de la obra preexistente, y b) no atenten contra los intereses legítimos del autor. Además, esas citas han de llevarse a cabo en la medida justificada por el fin que se persiga.

6. Consecuencias.

En el supuesto de utilización inconsentida de contenidos protegidos por parte de sus usuarios, Pinterest ha establecido en las condiciones de uso que una vez identificado el contenido que viola los derechos de propiedad intelectual en virtud de notificación de un tercero interesado, procederá a remover el material del Site, conforme a las disposiciones de The Digital Millennium Copyright Act. Todo ello, por supuesto, sin perjuicio de las responsabilidades individuales a que haya lugar por tales utilizaciones no autorizadas.

Lo sensato, pues, es aprovechar las bondades de esta novísima red social, sin perder de vista las implicaciones legales que se derivan de la interacción en ella. No hacerlo así es exponerse demasiado, sobre todo quienes hayan asumido a Pinterest como una herramienta más en el desarrollo de su negocio personal, o empresarial.

 

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