Es usual que las condiciones de uso y políticas de privacidad de las redes sociales se actualicen cada cierto tiempo. Pero más allá de las razones que se alegue para ello, hemos de preguntarnos a menudo  ¿cómo me afecta ésto?

Recientemente, en mayo 2012,  todos  los usuarios de Twitter recibimos un mensaje a través del cual la popular red de microblogging nos informó de su nueva política de privacidad y condiciones de servicio.

Las anteriores versiones de estas condiciones corresponden a septiembre 2009, noviembre 2010, y junio 2011.

No referimos a ellas en esta entrada porque más allá de las razones esgrimidas por Twitter para actualizarlas,  hacen alusión a cuatro temas que nos llaman la atención y que consideramos de interés para los usuarios. Son ellos: i) responsabilidad sobre los contenidos, ii) responsabilidad por enlaces o links, iii) responsabilidad por spamming, y iv) responsabilidad por violación de propiedad intelectual.

1. Responsabilidad por los contenidos.

Contenido es todo lo que compartimos en la red, y ese contenido puede ser propio o ajeno. En ambos casos el usuario otorga a Twitter al darse de alta  una licencia mundial, no-exclusiva y gratuita (así como el derecho de sub-licenciar) sobre el uso, copia, reproducción, procesamiento, adaptación, modificación, publicación, transmisión, exposición y distribución de tal contenido a través de cualquier medio o método de distribución presente o futuro.

Ahora bien, hay que tener presente que como proveedores de contenidos ajenos somos responsables por el uso de material cuya autoría o titularidad corresponda a un tercero. A falta de autorización expresa para hacerlo, el usuario asume el riesgo, no twitter.

2. Responsabilidad por enlaces o links.

Aunque ha habido casos en la jurisprudencia reciente, por ejemplo caso CineTube en España, que afirman que en el supuesto de uso de enlaces las plataformas no son responsables ya que no alojan contenidos ni realizan directamente la descarga,  no obstante Twitter toma las previsiones en sus condiciones de servicio.

Los enlaces a tales páginas web o fuentes -establece Twitter- no implican la aprobación por parte de las entidades de Twitter de tales páginas web o fuentes ni del contenido, productos o servicios ofertados desde tales páginas web o fuentes. Por lo tanto, solo el usuario acepta y asume la responsabilidad exclusiva por cualquier riesgo derivado de su uso.

3. Responsabilidad por spamming.

Enviar contenido basura es  una conducta habitual en Twitter. Varios son los factores que esta red tiene en cuenta en su normativa para determinar que conducta es considerada “spamming”.

Sin embargo, tres de ellos son frecuentes en los TL de los usuarios: i) el usuario envía un gran número de @respuestas no solicitadas en un intento de mandar spam a un servicio o enlace, ii) el usuario utiliza el contenido de otro usuario sin atribuírselo, o desconociendo su autoría, y iii) el usuario intenta “vender” seguidores, en particular a través de tácticas consideras fuga de “siguiendo a” o seguidores agresiva.

En estos casos, la cuenta del usuario podrá ser suspendida por violación de las condiciones generales si fueran ciertos alguno de los casos arriba descritos.

4. Responsabilidad por violación de propiedad intelectual.

Twitter se reserva el derecho a eliminar el contenido que  presuntamente infrinja derechos de propiedad intelectual a su total discreción, sin previo aviso  y pago de indemnización alguna. En el caso que se den las circunstancias adecuadas, Twitter podrá también poner fin a la cuenta del usuario si se determina que éste es reincidente.

Como puede verse, las políticas y condiciones del servicio en Twitter no son más que compromisos obligatorios que todos aceptamos al darnos de alta. No está demás, pues, tenerlas presentes para evitar inconvenientes innecesarios.

¡Es de sentido común!.

 

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