En todo emprendimiento no se trata de obtener resultados, sino lograrlos en el menor tiempo posible y a través de  los medios adecuados.

Keywords: Eficiencia. Tiempo. Plan. Objetivos. Emprender.

Hay muchas cosas que el hombre persigue con afán, y una de ellas es sin duda la eficiencia.

Y eso es así porque es de gran ayuda para los emprendimientos personales o empresariales tener la capacidad de conseguir los resultados esperados, utilizando para ello los recursos adecuados y que mejor se correspondan con lo que queremos.

Hay fórmulas que se ensayan a menudo, y cientos de consejos que se llevan a cabo al pie de la letra, todo con tal de dar con la escurridiza eficiencia, como si de la piedra filosofal se tratare. Pero no siempre se obtienen con tales fórmulas los resultados pretendidos y la realidad es que al poco tiempo te das cuenta que sigues teniendo problemas para llevar a cabo todas tus tareas, la agenda se abarrota de compromisos imposibles de cumplir, reduces al mínimo el tiempo para descansar y hasta es cosa habitual la ausencia de un verdadero plan para llevar adelante tus proyectos. Resultado: vives haciendo muchas cosas al mismo tiempo y con pobres resultados.

Kevin Daum, en un  artículo publicado en INC., titulado 8 Things Really Efficient People Do, enumera algunas cosas que suelen hacer las personas eficientes, las cuales, por llevarlas a cabo rigurosamente las hacen más productivas y felices. Acá las citamos en cuatro bloques, así:

Enfocarse

Es definir por anticipado el objetivo que pretendes y dirigir hacia él todas tus acciones para lograrlo. Eso implica alejar todo tipo de distracción y sobre todo evitar emprender al mismo tiempo diversas tareas que estén orientadas a la consecución de objetivos diferentes. Las personas eficientes, sostiene Daum, saben muy bien que la concentración en el esfuerzo conduce a un mejor trabajo, en un menor tiempo.

Ello implica, por ejemplo, delegar a menudo en otros y reservar para ti sólo aquellos asuntos esenciales para conseguir el objetivo que te propones y que precisamente por esa importancia que tienen has de llevarlos a cabo por ti mismo.

Controlar el tiempo

Daum se pregunta: ¿conoces realmente cuánto tiempo usas productivamente y cuánto tiempo malgastas?…y de seguidas no da un dato: a menudo se que estoy hablando por teléfono con una persona que se toma en serio el asunto de la eficiencia cuando me hace saber que la conversación está llegando a su fin.

Y este control del tiempo pasa no sólo por saber cuánta porción de él destinarás al trabajo productivo, sino también a descansar ya que el descanso te permitirá recuperar energías para seguir adelante.

 Comunicar eficazmente

Una pobre comunicación es una pérdida de tiempo. La clave es tomarse el tiempo necesario al principio y planificar muy bien lo que pretendas transmitir. Usar con los demás el lenguaje adecuado y necesario para obtener el efecto deseado, dice.

Tener un plan

Daum afirma que el esfuerzo se pierde cuando las personas no tienen claro el camino al éxito.

Por eso debes tomártelo con calma, planificar cuidadosamente cada paso que darás y los progresos que irás obteniendo. La fórmula infalible para lograr un objetivo es una visión clara más una acción decidida y continua.

La impaciencia es el enemigo directo de la eficiencia, concluye Daum.

Comments are closed.

Post Navigation