En las redes sociales ten un propósito, comparte a menudo y hazlo a tu manera.

Siempre estamos aprendiendo en las redes sociales. Por eso, tratándose de los días finales del 2014 se me ocurrió hacer una especie de revisión, algo así como un recordatorio, de lo que hemos aprendido en ellas durante todo este tiempo y que conviene no olvidar en el 2015.

Quise hacerlo porque nuestra presencia en las redes sociales -la tuya y la mía- no es una pérdida de tiempo sino una experiencia para crecer. Ellas nos aportan valor en diferentes órdenes de nuestras vidas, por lo tanto hay que lidiar con ellas a menudo, pensarlas, auscultarlas, indagar más allá de lo habitual el rol que juegan en nuestro día a día, con todo lo básico que éste pudiera ser. Así lo hice. Al principio tuve la tentación de crear una especie de top 10 o algo así de lo que concluí y después me dije no que va, mejor ir al grano, a las cosas que realmente me interesa resaltar, y esto fue lo que elegí decir.

Las redes sociales son personas, no plataformas digitales

Parece obvio, pero no. Hay quien cree que estar en las redes sociales es solo abrir perfiles en cuanta plataforma digital existe y luego hacer apariciones fugaces no más allá del afán inicial. Como una moda pues.

Pero no es así. Las redes sociales son personas, contenidos y plataformas, en ese orden. Las plataformas digitales existen en la medida en que hay contenidos que circulen a través de ellas y personas que los produzcan. Pero especialmente -y lo más importante- que existan personas de carne y hueso que interactúen, que compartan sus triunfos y derrotas pequeños y grandes de todos los días, sus sueños, sus anhelos. Un usuario de redes sociales no es más que la suma de sus circunstancias y ellas no están al margen de su perfil online.

Pues entonces como usuario de las redes sociales, hazte parte de los pequeños triunfos ajenos de todos los días y ríe con ellos;  di “lo siento” en la derrota de los otros y ayuda a mitigarla si hiciere falta. En suma, no te mantengas al margen, ofrece ayuda, comparte soluciones con tus pares.

Lo que tengas que decir, dilo a tu manera

Esto tiene que ver con la autenticidad. Es bueno aprender de los demás, fijarse sobre todo cómo hacen y dicen sus ideas para que aporten valor, pero a la hora de expresar las tuyas se tú mismo, no copies. Elabora cuidadosamente lo que crees que es un aporte intelectual de utilidad para otros y dilo de la manera en que habitualmente hablas acerca de cosas menos complejas en otros ámbitos. La fuerza de tus ideas en las redes sociales es proporcional a la forma como las expresas.

En las redes sociales, hazlo con propósito

Unos lo llaman estrategia, otros plan, yo solo propósito. No estés por estar, por seguir la moda, por imitar a los demás. Elige lo que te apasiona y empieza a compartirlo con los demás. Como sostienen Guy Kawasaki y Peg Fitzpatrick en The Art of Social Media, las cosas relevantes y de valor vienen en cuatro formas: información, análisis, asistencia y entretenimiento. Elige la tuya.

Finalmente, si te sirve de algo, mi propósito en las redes sociales es muy simple. Como dice el mantra del perfil: prevengo riesgos legales en los medios sociales digitales. ¿Y cómo hago eso?: pues curando contenidos ajenos sobre el tema y escribiendo en este blog mis propias experiencias, recomendaciones, análisis y tips que puedan ser útiles a los demás. Luego los comparto regularmente en las diferentes plataformas sociales. Y ya está.

No lo olvides: en las redes sociales ten un propósito, comparte a menudo y hazlo a tu manera. En el 2015, inténtalo y verás. ¡Suerte y muchas felicidades!

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