Por estos días varios medios como Mashable, The Verge y Time  se hicieron eco del hecho de que Twitter estaba tomando acciones a propósito de una denuncia por uso indebido del contenido de un Tweet ajeno, en el que no se hizo mención al autor original.

Los hechos fueron así:  Olga Lexell, escritora freelance, cuyo usuario de twitter es @runolgarun, tuiteó un chiste que acto seguido fue copiado textualmente por otros usuarios de esa red social, quienes a su vez lo tuitearon como propio y sin hacer ninguna mención a que originalmente pertenecía a @runolgarun. No se trató de un retweet (RT) porque los usuarios que se hicieron eco del chiste, lo tuitearon como propio.

¿Qué hizo Olga Lexell al respecto?

Le escribió a Twitter y le hizo ver el hecho de que se hubiere usado su Tweet de esa manera. “Como escritora freelance me paso la vida escribiendo chistes (…) le señalé que como tal, mis chistes son mi propiedad intelectual y que los usuarios en cuestión (los que usaron su chiste para tuitearlo como propio), no cuentan con el permiso para hacerlo sin darme mi crédito” -dijo Lexell.  Y agregó en un Tweet posterior:  “copiar y pegar es plagio. Un retweet da el crédito al autor original.”

¿Cómo respondió Twitter y en qué se basó para hacerlo?

Procedió  a la eliminación de los Tweets que plagiaron el Tweet original, basando la decisión en la Digital Milenium Copyright Act (DMCA) de los Estados Unidos. La  DMCA suele aplicarse para atender casos referidos a la violación al copyright sobre fotos o vídeos o tweets que direccionan a páginas web que alojan ilegalmente material protegido como películas, por ejemplo. Por lo tanto, es raro un requerimiento similar que guarde relación con un texto de 140 caracteres, como se señala en The Verge.

¿Los tweets puede ser objeto de protección por el derecho de autor?

La respuesta es afirmativa. ¡Claro que un Tweet puede ser protegido!. El derecho de autor protege las obras literarias, artísticas y científicas, y en este caso el Tweet está expresado en palabras, concretamente 140 caracteres. El segundo requisito para la protección es la originalidad, la cual está asociada a la impronta del autor del Tweet, a lo que hace el contenido diferente y distingue de otro referido a la misma temática..

De modo que lo que  se protege por el derecho de autor es la expresión material y original de la idea, en este caso un chiste. Y esa originalidad está asociada a la temática del chiste y a la forma original en que fue expresado.

En el presente caso, la configuración de la violación estuvo en el hecho de que varios usuarios de twitter se atribuyeron como propio el texto de un tweet ajeno. Esa conducta constituye un plagio, que es un atentado contra el derecho moral de paternidad sobre la obra,vale decir el tweet. No es relevante el alegato de que es un texto breve, de pocas palabras, pues lo que cuenta es la originalidad en la forma de expresión, la impronta que el autor deja en el contenido expresado.

¿Tienes alguna experiencia acerca de violación al contenido de Tweets ajenos?…coméntanos aquí.

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