IMG_4110Una feria del libro es más que libros.

Es un espacio para la socialización, para el debate de las ideas, para la lectura relajada sin los rigores de la prisa. En las ferias miras filas interminables de jóvenes que se apretujan sonrientes en la entrada en busca de las promesas de un libro, ves niños que juegan por doquier, stands que te hacen guiños desde cerca, conferencias, firmas de libros, presentaciones y reencuentros. En fin, una feria del libro es una fábrica de alegrías.

Del 16 al 19 estuvimos en la de Panamá. Nos tocó hablar de derecho de autor en tiempos en que los contenidos se consumen mayoritariamente a través de servicios en línea.

Fueron dos días intensos en el  XI Seminario sobre derecho de autor, que año tras año se celebra en el marco de la feria internacional del libro de Panamá. De regreso, nos queda la sensación de que el tiempo pasó volando -como diría la publicidad de una línea aérea- y aún retumban en mi cabeza varias ideas, frases y reflexiones super interesantes que se dijeron durante el evento, y que me han servido de tema para este post.

Las comparto porque considero que muchas de ellas son claves para hacer de estos encuentros una espacio no solo de socialización sino también de muchas otras cosas que contribuyan a evidenciar el gran abánico de buenas prácticas alrededor del libro.

El Estado y su rol en la promoción de la lecturaFeria del libro

En la noche inagural, la presidenta de la Cámara Panameña del libro, Orit Btesh, dijo varias cosas que puso a más de uno a pensar. Con todo y funcionarios de gobierno presentes, no reparó en decir: además de los productos habituales de la cesta alimenticia, en cada una de ellas debería haber también un libro. Y de seguidas destacó la necesidad de que el Estado asuma de manera decidida, como política pública de primer orden,  la promoción de la lectura en todas sus formas y espacios sociales, sobre todo entre los niños de menores recursos y zonas economicamente deprimidas.

En el contexto ya del XI Seminario de derecho de autor, Juan Luis Marturet, Director legal de la IFPI (Miami, Florida), se refirió al mismo tema, pero esta vez en la música. “Ganar espacios para la cultura, para la música, como política pública”, y acto seguido se referió a iniciativas de éxito como las ciudades musicales, o festivales que son ya convocatorias obligadas en la agenda cultural Latinoamericana.

Un espacio para el derecho de autor

Por supuesto, en una feria del libro no podía faltar un espacio para el derecho de autor. No solo porque a la feria acuden oficiantes habituales de la propiedad intelectual, sino porque además la propia industria del libro genera una dinámica que implica negociaciones de ediciones, porcentajes de participación económica, regalías, ámbito de distribución, derechos y obligaciones de las partes, todo usualmente en el marco de complejos sistemas de negociación y eleboración contractual.

Feria del libroY precisamente a ello, a la necesidad de poner mayor atención a los contratos para evitar condiciones injustas e inconvenientes para los creadores, se refirió el ex- director del Cerlalc, Fernando Zapata (Colombia). Por su parte, Ernesto Piedras (México) destacó la importancia económica del derecho de autor y mostró paso a paso -desde su perspectiva de economista que ha realizado estudios sobre el tema- cúal es el aporte promedio de esta disciplina al Producto Interno Bruto de los países de la región. Ana María Cabanellas (Argentina), Maria Fernanda Mendoza (México), Jannice A. Cigarruista, Eduardo Benitez, Chistian Garcia, Norma de Ayú Prado, (Panamá) y el resto de los conferenciantes destacaron tópicos como la gestión de los derechos, la reprografía, la lucha contra la piratería, especialmente la digital, y la protección de las industrias creativas en los ámbitos administrativo y judicial, entre otros.

Por su parte, en nuestra presentación, nos referimos a las nuevas modalidades de uso de contenidos, a las condiciones de contratación digital y a las tarifas y regalías que usualmente pactan los autores y artistas en la modalidad de distribución digital, no sin antes concluir en la necesidad de luchar por un mayor equilibrio entre los distintos actores del modelo de distribución digital de contenidos, especialmente en favor de los autores y artistas.

El agradecimiento es pues para la Cámara Panameña del libro, la Dirección General de Derecho de Autor, el Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá y las Entidades de Gestión Colectiva por haberlo hecho posible, y para todos los asistentes por su activa participación.

Comments are closed.

Post Navigation